Nació en concepción
del Uruguay y murió en Río Seco.
Caudillo entrerriano, llamado El Supremo por sus camaradas
quienes lo consideraban su único líder y portavoz,
fue uno de los primeros líderes del federalismo provincial
contra el unitarismo y la dominación de Buenos Aires.
De una familia prominente. Se incorporó al movimiento
patriótico en 1810 al actuar como nexo entre Díaz
Vélez y Rondeau. En 1811 se unió a Ricardo
López Jordán (padre) para apoyar al líder
uruguayo J. G. Artigas en su lucha contra los españoles
en el Uruguay y en Entre Ríos y contra la invasión
portuguesa desde el Brasil de 1816.
Durante los siguientes años, hubo un equilibrio inestable,
en las provincias ribereñas, entre Santa Fe, dirigida
por Estanislao López, y Entre Ríos, bajo Ramírez.
Ambas opuestas a la dominación de Buenos Aires. El
Director Supremo, Pueyrredón, intentó una
política conciliatoria, mientras tanto, para proteger
su objetivo principal: apoyar a San Martín en su
proyecto continental de independencia respecto de España.
En 1819 la situación cambió dramáticamente
cuando José Miguel Carrera, ex presidente chileno,
regresó de su exilio en los Estados Unidos y Pueyrredón
le impidió que fuera a Chile, recientemente liberado
por San Martín. Carrera se alió con Carlos
María de Alvear, que estaba ansioso por recuperar
el poder político en Buenos Aires, y convencieron
a López y a Ramírez para que se unieran a
ellos contra el Directorio.
La guerra estalló cuando López tomó
por la fuerza una carreta con sus ministros del gobierno
que atravesaba Santa Fe a cargo de Marcos Balcarce. Ramírez
apoyó al caudillo santafesino aduciendo que peleaban
para eliminar la tiranía del gobierno, restablecer
la libertad popular y la igualdad de los ciudadanos, es
decir, de provincianos y porteños, y para desalojar
a los portugueses de la Banda Oriental. Esta guerra de guerrilla
de las provincias litorales contra Buenos Aires adquirió
tales proporciones que se le ordenó a San Martín
que trajera su ejército libertador para defender
Buenos Aires pero se rehusó. Ramírez y López
comandaron el ejército federal que derrotó
a Rondeau en Cepeda (1° de febrero de 1820) y firmaron
poco después el Tratado del Pilar, que señalaba
el triunfo de las autonomías provinciales sobre el
predominio de Buenos Aires.
La rivalidad entre Ramírez y López por el
liderazgo político de las provincias ribereñas,
junto con sus propósitos opuestos, finalmente los
llevó a un conflicto armado. Ramírez nunca
había abandonado la idea de erradicar a los brasileños
portugueses de la Banda Oriental y apeló a Buenos
Aires para obtener ayuda.
Ese gobierno estaba ocupado combatiendo a los indios del
sudoeste de la provincia, incitados por Carrera y no podía
enviar sus tropas de inmediato al Uruguay. También
había firmado la paz entre Santa Fe y Buenos Aires
(tratado de Benegas, 1820) y existía el proyecto
de convocatoria de un Congreso Nacional en Córdoba.
Tanto Bustos de Córdoba como López de Santa
Fe y Martín Rodríguez de Buenos Aires se oponían
a Ramírez y lo consideraban un obstáculo para
la reorganización nacional.
Ramírez tomó la ofensiva, cruzó el
río Paraná hacia Santa Fe, acordó con
Carrera intervenir en un movimiento de pinzas contra Córdoba
para vencer a sus comunes opositores. Después de
un exitoso comienzo, Ramírez y Carrera fueron totalmente
derrotados. Huyeron por separado, con algunos de sus seguidores,
para recobrar sus fuerzas y renovar la lucha. En julio de
1821, Ramírez fue derrotado por última vez
cerca del Río Seco, donde había esperado unirse
con Carrera. Escapó con vida pero, al descubrir que
su compañera -la famosa Delfina - había caído
en manos del enemigo, regresó para rescatarla y fue
asesinado. Lo decapitaron y mandaron su cabeza a Estanislao
López, quien la exhibió públicamente
en el Cabildo.
La muerte de Ramírez puso fin a seis años
de guerra civil y contribuyó a la unidad nacional.
De hecho, el federalismo por el que él había
luchado siguió siendo una fuerza esencial que, décadas
más tarde, desempeñó un papel preponderante
en la Constitución de 1853, en la reorganización
nacional en 1861-1863 y en la federalización de Buenos
Aires como capital, en 1880. |