Navegando el río Paraná, bordeando la costanera, podrá observar una postal distinta de la capital provincial, compuesta por el pintoresco puerto, los muellecitos con pescadores artesanales, las playas y las imponentes barrancas, en un camino sin destino fijo, liberado al movimiento de las aguas.
Ondulado por verdes barrancas, el suelo de Paraná resulta atractivo para el recorrido a bordo de vehículos todo terreno o el descubrimiento de senderos atrapantes a lomo de caballo. Dentro de la ciudad y hacia las afueras, las caminatas, cabalgatas, expediciones y travesías diseñan su propio espacio en la cartelera.
Recorridos diurnos y nocturnos por los espacios más representativos y distinguidos de la ciudad de Paraná. Sitios históricos, monumentos, áreas parquizadas, puestos comerciales y lugares únicos dan valor a esta alternativa turística que puede disfrutarse autónomamente o con la compañía de un guía especializado.