La
playa yace a los pies de soberbias barrancas
blancuzcas, donde es posible tenderse
por horas para dorarse bajo el sol o tomar
sombra en sus pintorescas sombrillas de
paja, recorrerlas de punta a punta, rodeado
de naturaleza, caminando por las arenas
cálidas.
En uno de los sectores se encuentra una
rampa para lanchas con un malacate eléctrico
donde botan las embarcaciones. |
|
|

|
|
---------------------------------------------------------------------------------------------
|