El color, aroma y sabor,
así como sus sanas propiedades hacen de la fruta un alimento
irresistible. Sin embargo, muy a menudo, se estropean y no queda más
remedio que deshacerse de ellas. Una buena alternativa tanto de conservarlas
como de degustarlas, es en forma de mermeladas, una preparación
que perdura bastante tiempo inalterable. La fórmula es sencilla:
se trata únicamente de una mezcla pastosa de fruta cocida y
azúcar.
Elaboradas artesanalmente
en partidas de producción limitada, permitiéndole disfrutar
de los deliciosos sabores de antaño, tal como en los tiempos
de nuestros abuelos.
Desarrolladas sobre la base de:
frutas frescas, de estación
hierbas aromáticas
azúcar.